Artículos de opinión

En el camino de la paralización y derogación de la LOMCE

La LOMCE, aprobada en 2013, es una nefasta ley que vino a modificar negativamente la LOE de 2006. Su objetivo  fundamental  ha sido cambiar el sistema educativo con una orientación sobre todo ideológica y economicista, no la consecución de la calidad educativa que tan pomposa como engañosamente lleva en su título. Esta ley favorece elitismos, es segregadora por sexos en centros privados sostenidos con fondos públicos, beneficia a la enseñanza privada, ha acabado con la educación para la ciudadanía, privilegia la enseñanza confesional de la religión, restringe los  derechos de participación de la comunidad educativa, llena el sistema de reválidas, reduce la autonomía de los centros y, entre otros aspectos, levanta barreras educativas en vez de favorecer la igualdad, la equidad y la calidad educativa.

El Consejo de Estado fue muy crítico con el anteproyecto. Avisó, pero no fue escuchado. La comunidad educativa levantó su voz rechazándola con fortaleza y de manera reiterada, y todavía sigue haciéndolo, pero tampoco fue atendida. La mayoría de las formaciones políticas presentaron enmiendas a la totalidad, pero fueron rechazadas de plano aplicando el rodillo implacable de la mayoría absoluta de la que entonces  disponía el Partido Popular en las Cortes. Ante esta incalificable imposición,el Grupo Parlamentario Socialista interpuso un recurso de inconstitucionalidad ante el TC contra numerosas disposiciones de la LOMCE (todavía no resuelto) y fraguó un acuerdo entre la oposición y otras fuerzas políticas minoritarias para adoptar laderogación inmediata de esta normativa en caso de llegar a formarse un  Gobierno de progreso,  abriendo el camino para  trabajar por otra nueva que cuente con el máximo consenso y sea expresión del pacto de Estado que nuestro país necesita en materia educativa.

Ese Gobierno, por desgracia, no solo no surgió, sino que fue impedido mediante la convergencia negativa de PP, Podemos, IU  y otras formaciones políticas al votar reiteradamente NO a la investidura de un Presidente socialista para un gobierno de cambio y de progreso en la pasada primavera. Las nuevas elecciones del  26 de junio, celebradas como consecuencia de la disolución automática de las Cortes, reforzaron al PP, hoy en el gobierno con el apoyo de Ciudadanos. En esta situación, la izquierda, fragmentada y muy  enfrentada entre sí, está muy condicionada en este nuevo escenario político, pero la derecha tambiénestá debilitada y, debido a su precaria mayoría en el Congreso, no puede seguir imponiendo su voluntad como antaño. Estamos, por tanto, en un escenario en el que resulta necesario y posible llegar a acuerdos parlamentarios para adoptar iniciativasque permitan deshacer este nudo, esto es, apartarnos de la LOMCE y de sus negativos efectos y trabajar para construir un nuevo marco normativo más positivo para la educación en nuestro país.

Para ello el Partido Socialista, con la acción coordinada de los gobiernos autonómicos socialistas y los correspondientes grupos parlamentarios, recogiendo las demandas y planteamientos provenientes de la comunidad educativa y de instituciones de la sociedad civil especialmente concernidas por la educación, ha emprendido iniciativas y acciones que se están desarrollando en varios planos de manera simultánea con un triple objetivo: 1) lograr la paralización y derogación del  Real Decreto 310/2016 de 29 de julio, que regula las reválidas en educación secundaria y bachillerato; 2) la adopción de medidas de urgencia que amortigüen y paralicen las consecuencias más nefastas que está teniendo la reforma educativa; 3) impulsar un acuerdo social, político e institucional en torno a una nueva Ley Básica de Educación que permita derogar la LOMCE desde el diálogo, poniendo fin al continuo tejer y destejer en esta materia para  mejorar el sistema educativo en todos los ámbitos y a la altura de lo que nuestro país necesita.

Esta estrategia ha comenzado ya a dar sus frutos. A propuesta socialista, el pasado  15 de noviembre se aprobó en el Congreso de los Diputados una iniciativa legislativa para la suspensión del calendario de implantación de la LOMCE previsto en su disposición final quinta, así como la entrada en vigor de las normas reglamentarias dictadas en su desarrollo que no hubieran tenido aun vigencia o aplicación efectiva. Con ello se da un importante paso adelante para poder parar las reválidas  e iniciar el proceso de paralización de esta desastrosa ley.

Simultáneamente, se contempla en una disposición final la obligación para el Gobierno de llevar a cabo un proceso de negociación y diálogo con las administraciones, la comunidad educativa, los interlocutores sociales y las fuerzas políticas para, mediante el consenso, alcanzar un Acuerdo político y social sobre las medidas necesarias para la mejora de nuestro sistema educativo y, como consecuencia de este proceso, se dispone que remita a las Cortes Generales un Proyecto de Ley básica de educación que suponga la derogación de la LOMCE.

Los socialistas estamos dando la prioridad que se merece a esta justa reivindicación con todas las posibilidades e instrumentos a nuestro alcance, con la esperanza de que muy pronto podamos superar este triste y regresivo periodo de nuestra historia educativa, derogar la LOMCE y alcanzar el objetivo de establecer en nuestro país una educación pública plenamente igualitaria, inclusiva y de auténtica calidad, valorada y respetada por todos.

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