El exalcalde socialista de Castril asegura que el Ayuntamiento “ha dedicado ya a esta persecución sinsentido una cuantía desorbitada cuando las arcas municipales están en quiebra”

El exalcalde socialista de Castril, Juan Mar, ha denunciado el uso desmedido de fondos públicos por parte del equipo de gobierno actual para una “venganza personal” en su contra, “una persecución sinsentido a la que se ha dedicado ya una cuantía desorbitada cuando las arcas municipales están en quiebra”.

Así, ha dicho, lo recoge el informe del secretario-interventor de primeros de 2017 que detalla que el Consistorio está “colapsado económicamente y ha entrado en situación de morosidad, dado que no puede atender las obligaciones de pago en el plazo legalmente establecido”.

Juan Mar ha expuesto que “ya quedó meridianamente acreditado en el informe pericial de la Policía Judicial, realizado a instancias de la Fiscalía, que por cierto ha solicitado el archivo del caso, que de mi teléfono no se realizaron llamadas a líneas eróticas”.

Además, ha incidido en que el informe realizado por la Guardia Civil, “en el que se detallan todas y cada una de las llamadas de mi teléfono en mi etapa como alcalde de Castril, quedó acreditado que no se realizaron llamadas a líneas eróticas, aunque sí había gastos en mensajes. Estos fueron fruto de las numerosas estafas telefónicas con los llamados mensajes Premium”.

El socialista ha recordado que según la Fiscalía, “no concurre un principio de probabilidad que permita considerar que se cometió un delito de malversación de caudales públicos, lo que requeriría probar que contrató conscientemente esos gastos”.

En ese sentido, ha subrayado que el Ministerio Público expuso que “no constaba que los investigados –el ya exalcalde y un concejal del PP- contrataran tales servicios”.

Juan Mar ha aludido también al informe del Ministerio de Industria con el cual la Fiscalía argumentó que había “denuncias y sanciones a la empresa en cuestión por cobrar a numerosos usuarios esas tarifas especiales”. Datos que la Fiscalía ha calificado como “más que verosímiles y desde luego suficientes” para el archivo de la causa.

“Ha quedado demostrado que fui objeto de un engaño en el uso de este teléfono, de modo que no se llegó a contratar ninguno de los servicios cobrados”, ha indicado el socialista al mismo tiempo que ha referido que “en las actuaciones, no obra, como hubiera sido necesario, su específica contratación de los servicios telefónicos que se califican como irregulares, y supuestamente utilizados al margen de la gestión municipal”.

Juan Mar ha señalado que las empresas “que facturaron por estos servicios irregulares (mensajes y vídeos Premium en las líneas telefónicas cuestionadas) han sido objeto de expedientes sancionadores, por publicidad engañosa y estafa. Obrando en las actuaciones numerosas quejas y reclamaciones de usuarios estafados y engañados”.

“Para no perjudicar al Ayuntamiento de Castril, tan pronto tuve noticias de que se habían incluido estos irregulares conceptos en la facturación de mi teléfono procedí a abonar en la cuenta del Consistorio la cantidad de 1.579,07 € a fecha del 7 de mayo de 2014”, ha relatado.

Expuesto todo lo anterior, Juan Mar ha reconocido “no entender la insistencia impúdica del Ayuntamiento de Castril -única parte acusadora, ya que no lo hace el Ministerio Fiscal-, si no es por espurias motivaciones políticas”, que a juicio del socialista “no deben merecer ni el amparo judicial, ni la utilización de la Justicia como se está haciendo con esta acusación”.

Política “rastrera”

Por su parte, la secretaria de Política Municipal del PSOE de Granada, Olga Manzano, ha censurado “la política rastrera” emprendida por el gobierno local que ostenta Nuevo Castril.

“Su acción política se centra en perseguir al portavoz socialista con la única motivación de sacar rédito ante un caso en el que la propia Fiscalía pide su archivo”, ha apuntado la socialista.

Olga Manzano ha pedido al alcalde de Castril que se centre en la gestión del municipio y dedique “todos sus esfuerzos a buscar soluciones para mejorar las cuentas del Ayuntamiento en lugar de mostrar empeño en una caza de brujas contra Juan Mar”.