Martínez Olmos se hace eco en esta iniciativa de las reivindicaciones que les trasladaron recientemente representantes de la Federación Española de Parkinson, reivindicaciones que están recogidas en la campaña “Lo que más duele del parkinson es cómo me miras”, puesta en marcha por esta entidad con motivo del Día Mundial del Parkinson 2018.

Con motivo del Día Mundial del Parkinson, el Grupo Socialista del Senado, a través de sus portavoces socialistas de Igualdad y de Sanidad, Laura Berja, y José Martínez Olmos, respectivamente, ha reclamado al Gobierno que, en seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y que cuente con el acuerdo de las comunicaciones autónomas y la  participación de organizaciones de pacientes, impulse la Estrategia Nacional de Enfermedades Neurodegenerativas en la que está incluida la Enfermedad de Parkinson.

Berja y Martínez Olmos, que han formulado esta petición a través de la presentación en el Registro de la Cámara de una moción que deberá debatirse y votarse en una próxima reunión de la Comisión de Sanidad, solicitan además que en dicha estrategia se desarrollen medidas encaminadas a disponer de un censo de personas con parkinson; impulsar iniciativas específicas de formación a los profesionales de atención primaria; elaborar  criterios para la acreditación de unidades específicas en el ámbito hospitalario y socio sanitario; y, por último, la puesta de marcha de actuaciones que tengan como objetivo el impulso de la investigación clínica sobre parkinson en España.

Los parlamentarios del PSOE subrayan que esta iniciativa obedece a las reivindicaciones que les trasladaron los representantes de la Federación Española de Parkinson, en un encuentro que mantuvieron con ellos recientemente, reivindicaciones que están recogidas en  la campaña “Lo que más duele del parkinson es cómo me miras”, puesta en marcha por esta entidad con motivo del Día Mundial del Parkinson 2018.

Ambas portavoces muestran su preocupación porque la enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurológico, crónico y degenerativo que afecta al sistema nervioso central produciendo discapacidad y evolucionando progresivamente hacia diversos grados de dependencia” y recuerdan que la EP es “la segunda enfermedad neurodegenerativa por número de afectados en España” -después de la enfermedad de Alzhéimer (EA)-. Asimismo, precisan que  según diversas fuentes, en nuestro país existen cerca de 160.000 personas que padecen esta enfermedad y se estima que puede haber otras 30.000 sin diagnosticar.

En este sentido, aseguran en que el diagnóstico de la EP “es fundamentalmente clínico”, ya que no existe en la actualidad un marcador bioquímico de la enfermedad ni pruebas de laboratorio capaces de detectar la presencia de la EP en una persona, y hacen hincapié en que es fundamental realizar un diagnóstico precoz y certero. “Una evaluación y tratamiento especializados pueden detectar de forma temprana signos de vulnerabilidad o de posible aceleración de la enfermedad, lo que posibilita una evolución con menor discapacidad”, puntualizan.

Además, advierten de que, dada la “complejidad” del proceso diagnóstico, algunas personas son diagnosticadas de manera tardía o errónea. “Un 19% de los casos se diagnostican después de cinco años”, precisan.

Reforzar la capacidad de actuación en el ámbito de Atención Primaria

Para que el diagnóstico pueda llevarse a cabo de manera precoz y certera, los socialistas subrayan que es necesario “reforzar la capacidad de actuación en el ámbito de Atención Primaria” para detectar los signos de alarma que indiquen la posible presencia de síntomas motores y no motores de la EP, y realicen la derivación a los médicos especialistas en Neurología. “La atención por parte de los especialistas en Neurología es un aspecto clave, así como asegurar el acortamiento del tiempo para la instauración del tratamiento adecuado y el abordaje de los cuidados y estrategias de rehabilitación, y también es de gran importancia disponer de unidades acreditadas para el abordaje integral de esta patología”, subrayan.

A su juicio, mantener abiertas las líneas de investigación “es capital para mejorar los procesos de prevención, diagnóstico, detección y tratamiento de esta enfermedad”. Además, estiman que la creación de un espacio de encuentro para ambos agentes implicados, así como familiares y cuidadores sería de gran utilidad para el impulso y desarrollo de investigaciones en parkinson, mediante la creación de dichos espacios al amparo la normativa vigente sobre la participación de los pacientes en los procesos de ensayos clínicos.

Por último, Berja y Martinez Olmos hacen hincapié en que para el fomento de la investigación sobre esta enfermedad en España es necesaria la donación de tejido cerebral por parte de las personas afectadas y hacen un llamamiento a dar a conocer el funcionamiento de los centros de Donación de Tejido Cerebral y el procedimiento de donación a las personas afectadas. Además, destacan  que una divulgación de información accesible, contrastada y cercana a las personas “es primordial para el desarrollo futuro de la investigación”.