Noticia

24 de enero de 2011

Un gran acuerdo por la estación del AVE de Granada

Esta sería la primera fase de un proyecto que continuaría posteriormente con la variante de Moreda, la eliminación de las vías por el Cerrillo de Maracena, la ejecución de un nuevo trazado paralelo a la segunda circunvalación y el traslado de los actuales talleres de Renfe hasta el nuevo CTM. Esta segunda fase se abordaría simultáneamente a la construcción de la línea de alta velocidad Granada-Almería, cuyo proyecto está aún en fase inicial.

La llegada del AVE que debemos acordar de manera inmediata, porque las obras de todo el trayecto entre Bobadilla y Granada están muy adelantadas y se trabaja para tenerlas en servicio a finales de 2013, supone un revulsivo espectacular en la ordenación urbana de la ciudad. También implica una inversión muy relevante. Inicialmente, el Ministerio se compromete a aportar 145,7 millones, además de ceder al Ayuntamiento de Granada todos los suelos que no son necesarios para la gestión ferroviaria y que ocupan una superficie de unos 100.000 metros cuadrados.

El Ministerio de Fomento ha ofrecido una solución. Estamos obligados a dar una contestación y a llegar a un acuerdo. Sin que suene a retórica, debemos responder a las preguntas que suscita el proyecto del Ministerio de Fomento y, en caso de que las respuestas sean negativas, proponer una solución alternativa. ¿Estamos de acuerdo en que el AVE entre soterrado por la Chana para evitar la división del barrio? ¿Estamos de acuerdo en la solución propuesta por un arquitecto reconocido internacionalmente como Rafael Moneo? ¿Queremos una estación de primer nivel para dar todos los servicios posibles a Granada y su provincia en estos momentos y en los años venideros? ¿Queremos que el entorno de la estación sea un espacio verde y peatonal? Si estamos de acuerdo, y el PSOE lo está, tendríamos que negociar qué parte del costo económico deben abonar las distintas administraciones que firmaron el protocolo de la llegada del AVE a Granada en 2008, en las mismas condiciones que el resto de las ciudades.

Si el alcalde de Granada no está de acuerdo con algunas variables, debemos ser conscientes de que habría que rehacer la solución en su totalidad. Si el Ayuntamiento quiere el soterramiento por la Chana a 4 metros de profundidad, como ha dicho, en vez de a diez, como se ha diseñado, estamos hablando de construir una trinchera al aire libre con lo que la Chana quedaría dividida en dos por la línea férrea y habría que replantear la estación y todos sus elementos. ¿Costaría menos? Quizás sí, pero quedaría menos suelo liberado para parques y espacios públicos y para posibles operaciones urbanísticas que aporten fondos para financiar la parte que le corresponde al Ayuntamiento. Y, sobre todo, tendría un coste político que sería partir para siempre la Chana en dos, un coste político que, de ninguna manera, vamos a asumir.

Si el alcalde de Granada sigue inventando excusas porque no quiere llegar a ningún acuerdo, será el único responsable de que el AVE llegue en superficie a la actual estación a la que solamente se le hará un lavado de cara. En tal caso, el Ayuntamiento no tendría que pagar nada, pero esa no es una solución aceptable. Los granadinos merecemos una estación similar a la de Málaga, Sevilla, Valladolid o Valencia. Y si el alcalde se niega a ello, la ciudadanía debe saber por qué.

Seamos honestos con los granadinos: digámosles ya si el problema que artificialmente provoca el alcalde es el diseño de la estación y el trazado o si es la imposibilidad del Ayuntamiento de Granada, endeudado por el PP en más de 240 millones de euros, de hacer frente a su responsabilidades económicas. Si estamos hablando de cuánto y cómo pagar, debemos saber, en primer lugar, de qué cantidad hablamos. Y el Ayuntamiento no lo sabe aún, porque desconoce cuál es la aportación de la Junta de Andalucía o el valor de los suelos liberados. Y lo desconoce porque no se ha sentado a hablar con las otras instituciones comprometidas con el proyecto. La actitud descalificadora del alcalde no es la mejor forma de negociar una operación de la importancia del AVE, por eso el candidato socialista, Paco Cuenca, le ha ofrecido diálogo, un diálogo que yo reitero públicamente, convencida de que es posible el mejor proyecto para Granada si nos unimos todos. Se trata de dialogar para encontrar soluciones entre todos, y no de crear confusión y preparar excusas con el único ánimo de obstaculizar de nuevo un proyecto de vital importancia para la provincia.

Los socialistas partimos de una exigencia inicial para el diálogo: queremos un AVE que no divida la Chana, queremos una estación de primer nivel, la que merece Granada, una estación para ahora y para el futuro. Si para ello tenemos que endeudarnos, lo asumiremos y participaremos lealmente en la solución que entre todos acordemos. Esperamos de Torres Hurtado que no rebaje las ambiciones de esta ciudad y que esté a la altura de lo que los ciudadanos y los tiempos nos reclaman.


Uso de cookies. Utilizamos cookies propias y de terceros para su funcionamiento, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.